CLASE 1 - Reflexión individual
Reflexión 1: Inicio
En clase tuvimos que observar a un desconocido y escribir sobre esa persona, en silencio, solo observándonos mutuamente. Al principio fue fácil describirla porque únicamente había que mirarla y enumerar las acciones que realizaba la persona mientras pensaba cómo podía ser en su interior. En base a su vestimenta y movimientos pude imaginar sus gustos y hobbies pero luego, al ver las pertenencias que guardaba en su mochila, surgieron pensamientos que no se me habían ocurrido mientras la estaba describiendo. En ese momento entendí que quizás no estaba describiendo a mi otro, sino que estaba reflejando mi propia identidad pero a través de ella; eso me llevó a entender que no sé quién es el otro y que nunca voy a poder saberlo sin entablar una charla con esa persona.
Lo que más me costó fue narrar sobre el “yo soñado” e inventar un personaje. ¿Tenía que escribir sobre cómo me imagino al otro o tenía que ser sobre cómo me imagino a mí? Empecé, sin pensarlo, a escribir sobre mí en presente, luego sobre mi yo futuro y después sobre cómo quiero que sea mi yo futuro, pero no escribí sobre el otro porque todo lo relacionaba conmigo. Al no conocer a la otra persona, inconscientemente, escribo sobre lo que sí conozco: sobre mí. Es difícil poder inventar al otro ideal en base a una única observación.
Como dije antes, me di cuenta que no sé quién es el otro pero tampoco sé quién es yo. Puedo hablar sobre “quién soy yo” pero nunca me puse a pensar “quién es yo”. Tampoco entiendo muy bien a qué se refiere. ¿Sería verme reflejada en otra persona? ¿Sería separar mis preferencias y modo de vivir de mi cuerpo? Quizás es eso, un ente abstracto que unifica todo lo que soy pero separado de mi propio ser y depositado en otro cuerpo-envase. Creo que eso sería un yo, el “qué” depositado en un “quién” que no soy yo.
Cuando miro, miro lo que conozco, lo que vivencié y lo que me llama la atención de acuerdo a mis preferencias. Miro en base a todo lo que aprendí en mi vida, ya sea un curso, una carrera, una serie, un libro o la vida en sí. Por más que haya durado un mes o cinco años, igual quedaron plasmadas algunas cosas en mi mente, como si fuese una base de datos pero de recuerdos que aparecen cuando algo llama mi atención y entonces me detengo a observarlo. Soy muy subjetiva. Lo que no me interesa no lo registro, esto hace que me pierda muchas cosas pero como en ese momento no son importantes para mí, no me doy cuenta que me estoy perdiendo cosas.
A veces, cuando viajo, observo al resto de las personas e imagino sus vidas. Me gusta ver la vida como si fuese una serie donde cada persona es protagonista. También me gusta mirar casas e imaginar como son por dentro. Me gusta imaginar historias pero creo que no soy buena para imaginar personajes sin ser autorreferente.
Si tenemos en cuenta el diseño, haberlo estudiado me lleva a observar situaciones específicas y detalles que otras personas pasan por alto -que tampoco son de vital importancia para la vida de una persona random-. Y si hablamos de la parte física, mi vista real es borrosa porque tengo miopía y astigmatismo, entonces necesito ojos extras para que me ayuden a ver con nitidez. De alguna forma, esto también condiciona mi mirada porque cuando cambio de graduación, me asombro con detalles que las personas con vista sana ignoran, como las estrellas ¿Quién diría que eran pequeños puntos redondos en vez de brillitos puntiagudos que titilaban sin parar de moverse?
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