CLASE 5 - Producción individual
En mi recorrido personal en esta materia el comienzo estuvo lleno de incertidumbre, lo que me posicionó en una conducta un tanto tímida. Fue un quiebre absoluto en las perspectivas perceptuales a las que estaba acostumbrada a asistir dentro de la facultad. Sentía un desconcierto absoluto sobre qué iba a pasar, qué estaba aprendiendo y cómo la reflexión se podía convertir en una herramienta. Clase a clase, cada una con su temática, fui adentrándome en los conceptos requeridos.
La primera clase, una invitación a la reflexión acerca de uno mismo y de un otro, hasta entonces completo desconocido. Qué miro cuando miro, cómo me manejan los prejuicios. Fue una ejercitación en búsqueda de un entendimiento de las connotaciones subjetivas y personales que rodean una observación que pretende ser objetiva y universal. La segunda clase, con la propuesta de elegir y llevar referentes, para luego distinguirlos entre los que contribuyen a nuestro proceso proyectual y mirada creativa, y los que lo condicionan. Una puesta en común grupal con intercambio de ideas fue necesario para emparentarnos con nuestros nuevos compañeros de otras disciplinas también relacionadas al diseño, y encontrar lugares comunes dentro de nuestras diferencias. Tercera clase, con la elaboración de un personaje imaginario, un estudiante de FADU como todos los integrantes del grupo, nos sirvió para identificar rasgos modélicos supuestamente ajenos, para después poder identificarlos en uno mismo. Pudimos reflexionar sobre los estereotipos y prejuicios y entenderlos como un suceso de estandarización identitaria cultural. Cuarta clase, resonancia. ¿Qué pienso cuando pienso? Una actividad destinada a el ejercicio mental, despojando al ser de la acción física. Una invitación a analizar y exponer algo tan personal como lo son nuestros pensamientos. Tratar de entender de dónde vienen y en mi caso poder relacionarlos con la planificación.
En mi trayecto personal puedo destacar un crecimiento reflexivo y racional, pude aprender a atender una tarea y digerir lo requerido antes de abalanzarme a producir. Pude poco a poco responder algunos de mis cuestionamientos sobre la razón de este recorrido, y es que todos y cada uno de los encuentros y actividades propuestas a desarrollar fueron abordadas desde la proyección y la reflexión para entender que son componentes necesarios para la ampliación del conocimiento. Quizás podría decir que el pensamiento, el yo, mirar a otro, categorizar a un compañero de fadu, son cosas que hago o enuncio todos los días, pero puede ser muy enriquecedor para el crecimiento perceptual detenernos y analizar estos conceptos y mecanismos que traemos incorporados, saber de dónde salen y a dónde nos están llevando. También lo destacable sobre mi trayecto es que pude desprenderme de muchas presunciones que tenía sobre la universidad en sí y entregarme a una práctica desconocida, donde tengo que dar de mi cuerpo y mente para atravesar cada actividad en este viaje.
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