CLASE 7- Manifiesto individual + Reflexión
MANIFIESTO SOBRE EL VALOR DEL DISEÑADOR GRÁFICO
Nos hallamos en una época en la que no resulta nada
difícil para el público general el tener acceso a un sinnúmero de herramientas
para producir piezas gráficas.
En un mundo en el que cada día se continúan desarrollando más y más inteligencias artificiales, a la vez que continúan ofreciéndose aplicaciones que prometen solucionar todos aquellos asuntos de los que usualmente se encargaría una persona con estudios, es muy común encontrarse con dudas acerca de la imprescindibilidad de nuestro trabajo.
Más allá del papel del diseñador en el mundo, creo
que vale la pena referirme a su vez al valor individual de cada uno de nosotros.
A la hora de comenzar a trabajar deberíamos siempre preguntarnos qué es lo que
aportamos como diseñadores a una pieza gráfica. Resulta muy fácil para la
mayoría de la gente confundirse y creer que el diseño hoy puede ser automatizado
o hecho por cualquiera, asumiendo que se trata únicamente de crear algo bonito
o llamativo cuando lo que realmente hacemos es resolver problemas
comunicacionales considerando ante todo las necesidades del cliente.
Ahora bien, el diseñador gráfico destaca y se caracteriza por dos virtudes: por sus habilidades comunicativas y por su mirada personal.
- - En cuanto al aspecto comunicativo, debemos siempre recordar que cualquier ser humano comprende mejor que cualquier máquina todo aquello que conmueve. Considera los sentimientos que genera una imagen, mientras que cualquier tecnología sólo se limitaría a responder a descripciones a partir de la definición de sus palabras y desde un punto de vista completamente lógico y nunca sensible. Somos capaces de sentir empatía por otras personas. Somos capaces, además, de comprender (aún si fuera de forma inconsciente) aquellos códigos no dichos o escritos que hacen a una sociedad.
- -
Por otro lado, más
no en un segundo lugar, al hablar de <<mirada>> me refiero a la
mirada crítica del diseñador a la hora de tomar decisiones. Durante el proceso
creativo, evocamos innumerables elementos y estrategias que podríamos trasladar
a la pieza, y sin embargo sólo unos pocos serán finalmente considerados aptos
para llevar a cabo un trabajo en particular. Así, combinamos estilos, texturas,
estructuras, figuras, etcétera, teniendo en cuenta un análisis personal del
problema a resolver.
Me tomó un tiempo darme cuenta de que todo lo que
había estudiado por fuera de la FADU terminaría de alguna forma influyendo en
mi trabajo como diseñadora gráfica. Ahora entiendo que un artista siempre es,
ante todo, un ser humano, formado tanto por sus estudios como por todo lo
demás: por sus relaciones, sus gustos, sus vivencias.
Y al fin y al cabo nuestro valor reside allí, no simplemente
en nuestros conocimientos teóricos, sino en nuestra experiencia personal. Lo importante
es mantenernos abiertos a ella, continuar viviendo, continuar experimentando y
nunca perder la curiosidad.
REFLEXIÓN
Al
momento de elegir la temática del manifiesto expresado anteriormente tuve en
cuenta dos cuestiones: el hecho de que la mayoría de los alumnos cursando la
materia nos encontramos relativamente cerca de finalizar nuestras respectivas
carreras, y las preguntas propias de esta nueva generación de diseñadores.
Está
claro que la mayoría de nosotros ya habrá comenzado a sentir el deseo de
comenzar a ganar experiencia en el área del diseño y hoy en día el internet nos
concede la posibilidad de hacerlo. Personalmente, creo que uno de los temas que
más me preocuparon a la hora de insertarme en el mercado laboral fue la enorme
competencia a la que me enfrentaba. Por lo tanto mi propuesta iba dirigida a
todos aquellos que pudieran verse en una situación de duda o desorientación en
cuanto al camino que deberían seguir como profesionales.
La
acción ante la problemática que propongo en mi manifiesto consiste en enfocarse
primeramente en el aspecto personal que conforma al mismo, en el desarrollo tanto
de su mirada como de sus habilidades comunicativas. Enumero entonces estos dos
aspectos a considerar, a modo de lista, y finalizo con una conclusión. A su
vez, al momento de escribirlo juzgué importante recordar que realmente no estamos
compitiendo entre nosotros y que tampoco somos fácilmente reemplazables sino
que cada uno tiene algo distinto para ofrecer y valorar.
Intento
tener siempre en consideración la respuesta que he ofrecido en el manifiesto y es
por eso que me mantengo en un estado de aprendizaje constante, activo y consciente.
Sigo la acción propuesta, por ejemplo, proporcionando toda información acerca
de mi formación que considere relevante a la hora de ofrecer servicios de
diseño, sin limitarme a la mención de aspectos estrictamente académicos.
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